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miércoles, 4 de agosto de 2010

El señor de los anillos:La conquista

Y aquí estamos, una vez más, dispuestos a salvar/condenar la Tierra Media por enésima vez. En esta ocasión con un cambio de prisma agradecido y recompensable, que aleja al nuevo videojuego de El Señor de los Anillos del tradicional corte estratégico o de acción y aventuras que hemos visto hasta la saciedad, para convertirlo en un Battlefront al uso.

Concretamente en este La Conquista la oferta jugable se divide en dos partes bien claras, por un lado la campaña individual, y por otro las modalidades competitivas de su multijugador. El modo historia será precisamente con el que empezaremos este análisis, y es que a pesar de la orientación eminentemente on-line del videojuego esta vertiente también ha recibido una gran atención por parte de Pandemic Studios.

                                         
El título ofrece dos campañas: la del Bien y la del Mal, y cada una de ellas consta de ocho niveles. La segunda, la más divertida, debe ser desbloqueada superando la primera, aunque las dos tienen unas bases y premisas muy similares, quedando reducidos los cambios principalmente al aspecto de los personajes y al argumento en general. La de Sauron, concretamente, nos lleva a un contexto muy diferente al de la obra literaria, en el que Frodo y su Comunidad del Anillo fracasan en su intento de destruir la preciada joya.


¿Qué es lo que ha fallado para que no encontremos un título de bandera? Básicamente los aspectos jugables, que si bien son correctos e incluso podrán resultar satisfactorios para muchos usuarios, son demasiado planos y repetitivos, diluyéndose la fascinante propuesta en un espectáculo de fuegos artificiales que puede resultar demasiado monocromático a medio plazo. 

En el momento en que una compañía plantea un videojuego con una campaña individual y un multijugador centrados en las batallas masivas de corte eminentemente cuerpo a cuerpo, tiene que asegurarse de que el combate es satisfactorio, profundo y que ofrece suficientes alternativas como para no aburrir al usuario durante un largo período de tiempo. Sin embargo ese es precisamente el problema de Conquest, un título que dependía primordialmente de este aspecto para trascender y convertirse en una joya imprescindible, y no quedar en un juego interesante, lo que ha resultado finalmente.


No obstante quien disfrute del caos está de enhorabuena, pues en el título que nos ocupa lo hay a raudales. Las batallas a menudo acaban convirtiéndose en una mera carrera para ver quién asesta el golpe inicial a su enemigo, pues en La Conquista quien golpea primero lo hace dos veces. El juego prima de este modo el machaque de botones más descerebrado y frenético, en lugar de inclinarse por opciones que podían haber dotado al programa de una mayor variedad en este sentido.

Si que hay, en el ámbito de la diversidad, algunas alternativas entre las que optar. Por ejemplo contamos con cuatro clases de personaje: Guerrero, arquero, espía y mago, aunque todos ellos acaban estando cortados por el mismo patrón en términos de control y manejo. Por lo tanto las diferencias son las obvias y no pasan de ahí, así el mago está especializado en ataques a distancia con hechizos, el guerrero es brutal en el cuerpo a cuerpo, el arquero es vulnerable a distancias cortas pero letal en las largas y, por último, el espía está especializado en los rápidos zarpazos, gracias a una técnica que le permite pasar desapercibido en el campo de batalla hasta el momento en el que ataca.

El frenetismo y el desorden están fomentados todavía más por la presencia de una barra de energía especial que se recarga acabando con los enemigos. Lo que libera este pequeño interfaz es la posibilidad de realizar ataques especiales que la van consumiendo, aunque éstos se realizan de manera prácticamente idéntica a los normales con la sensación de tedio y monotonía que todo ello conlleva.

La presencia en las partidas de algunos de los más icónicos personajes de las películas ayuda a darle al videojuego un tono mucho más épico y carismático.
Sólo en parte puesto que las batallas en el videojuego no son únicamente protagonizadas por los 16 jugadores humanos a los que da soporte el título, y es que el resto de soldados que vemos en pantalla los dirige la inteligencia artificial. Los rivales controlados por “la máquina” tienen auténtica fijación por los jugadores, y aunque otros soldados virtuales sean una amenaza mayor para ellos que nosotros siempre fijarán su blanco en nuestros personajes. Los aliados también hacen gala de abundantes comportamientos absurdos, y sus decisiones a la hora de escoger rutas u oponentes a los que enfrentarse siempre son discutibles. 

Dentro del multijugador, en el momento en que alcancemos una cifra concreta de puntos el mejor usuario del bando tendrá la oportunidad de convertirse en un héroe con habilidades especiales.

En cuanto al funcionamiento de todo este apartado a nivel on-line no hemos experimentado ningún problema de lag ni en el cooperativo para dos jugadores –también disponible a pantalla dividida en una misma consola-, ni en las masivas batallas para hasta 16 usuarios. Un punto a favor de La Conquista.

Gráficamente a La Conquista le ha faltado un plus muy serio para ser considerado un juego verdaderamente Next-Gen. Algunos detalles como los torpes sprites del enemigo en la lejanía son sonrojantes.

Los efectos a nivel visual son también anacrónicos, y algunos efectos como el fuego o el humo crean extrañas secuelas sobre los elementos a los que circundan. Podríamos llenar párrafos y párrafos sobre elementos visuales que nos han resultado decepcionantes, pero ciertamente sería un esfuerzo estéril. Baste decir que, sin ser merecedora de un suspenso, se trata de una faceta que no está a la altura de lo que se puede esperar de un título Next-Gen de estas pretensiones.

NOTA FINAL: 7,0

Escrito por Altaïr.

martes, 3 de agosto de 2010

ANÁLISIS ALAN WAKE: LA SEÑAL


La aventura psicológica de nuestro protagonista sigue desarrollándose en esta ocasión de forma más agresiva que nunca, con un juego persistente entre la realidad y las imaginaciones de Alan que se ve más atenazado que en otras ocasiones por el hecho de que no lidiaremos con ningún personaje humano en los 45-60 minutos durante los que se prolonga la aventura.


El guión de este add-on no es particularmente bueno, y aunque no tenga nada que ver con su calidad narrativa cabe mencionar que se dedica a plantear más preguntas que respuestas, con un final con gancho que nos emplazará directamente a la descarga del próximo DLC, El Escritor, para saber cómo concluye este nuevo arco argumental. Lo que tendremos es una aventura que revisita lugares del original aunque distorsionados, como si de un mal sueño se tratara, y que además nos permite ver algunos nuevos; todo ello con la presencia de una siniestra versión de Barry que vuelve a ser la estrella del show.


En los aspectos puramente jugables el título sí gana más enteros, pese a que los primeros compases de la campaña dan la sensación de que el juego adopta la perezosa estrategia de repetir uno por uno los clichés del original. Por fortuna nada de esto se prolonga mucho tiempo, y tras un par de combates inocuos contra unos poseídos, el juego nos regalará algunos contados hallazgos francamente interesantes.

Nos han llamado especialmente la atención dos de ellos. El primero en el pasadizo bajo la iglesia que ya recorríamos en el quinto episodio del propio Alan Wake y que aquí pateamos una vez más pero con un cambio de enfoque muy atractivo. En el lugar, repleto de calderas, infinidad de rótulos nos advertirán de su volatilidad, con lo que bastará con dispararles cuando un enemigo pase a su lado para hacerle volar por los aires creándose situaciones de alta tensión.


VALORACIÓN FINAL DE ALAN WAKE: LA SEÑAL

La Señal puede que no sea el mejor de los contenidos descargables que hemos analizado, pero hace su trabajo con solvencia. Es demasiado breve para recomendar especialmente su compra, pero tiene algunos detalles interesantes y la promesa de explotar conjuntamente con el próximo DLC, El Escritor, un arco argumental de lo más interesante.

JUGABILIDAD: 6
TECNOLOGÍA: 10
GRÁFICOS: 9
MÚSICA/FX: 10
INNOVACIÓN: 9
NOTA FINAL: 7,4 (BUENO)

Escrito por: Assassin's